El accesorio más subestimado del invierno
La bufanda tiene un problema: la mayoría la ve solo como algo que abriga. Pero si la elegís bien, es el accesorio que más transforma tu forma de vestir en los meses fríos.
Materiales: qué mirar
- Lana virgen: la opción clásica. Abriga mucho, dura años, absorbe la humedad sin perder calor. Puede picar al principio pero se suaviza con el uso.
- Acrílico de alta calidad: más económico, más liviano, no pica. Peor aislamiento que la lana pero rinde bien en Santiago.
- Mezclas lana-acrílico: el punto medio. Nosotros usamos mezclas seleccionadas para lograr suavidad sin perder estructura.
Largos: no todas las bufandas van con todo
Una bufanda corta (hasta 1,50m) es ideal para chaquetas cortas y looks urbanos. Una larga (2m+) funciona mejor con abrigos largos y te da más opciones de anudado. Si recién empezás a experimentar, una mediana (1,70m-1,80m) es la más versátil.
Combinaciones que funcionan siempre
- Estampado fuerte + prendas lisas: una bufanda estampada sobre chaqueta negra y jeans resuelve cualquier look.
- Colores tierra: una bufanda terracota se ve increíble con camel, café y beige.
- Monocromo gris: una bufanda gris antracita es la opción más elegante para uso diario.
Cómo anudarla (sin verte como tu abuela)
El París knot es el más fácil y elegante: doblá la bufanda por la mitad, pasá los extremos por el bucle que se forma, listo. Para un look más desestructurado: simplemente colgala al cuello sin nudo, que caiga por los dos lados.
Nuestras favoritas de la temporada
Estamos enfocados en tejidos con carácter: estampados únicos, colores que no se ven en cualquier tienda. Mirá nuestra colección de bufandas.
